Cheesecake Japonés Súper Esponjoso 🤤

Cheesecake Japonés Súper Esponjoso 🤤08:45

Información de descarga y detalles del video Cheesecake Japonés Súper Esponjoso 🤤

Autor:

Cocina con Coqui

Publicado el:

17/4/2024

Vistas:

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Transcripción del video

Orador 2

He visto este chisque japonés un montón de veces y siempre me he preguntado cómo se hace.

Lo que más llama la atención es su textura.

Es absurdamente esponjosa y es muy ligera.

Esto lo hace peligroso porque después de darle el primer bocado pensarás que te puedes comer pastel entero.

Además de ser un poco bailongo, hace unos sonidos muy particulares.

Esta es una receta bastante simple pero se te puede complicar un poco si no la sigues al pie de la letra.

Así que te recomiendo que uses los ingredientes que tocan y las cantidades que te dejo en la descripción.

Vamos a empezar separando las claras de las yemas de 4 huevos.

Primero vamos a poner todos los huevos en un bol y después vamos a pescar las yemas con mucho mucho cuidado.

Una vez tengamos esto listo, te recomiendo que peses el resto de ingredientes para que después el paso a paso sea mucho más fácil.

Este cheesecake tiene dos partes.

Una primera parte que le va a dar como el saborcito, que lleva la mantequilla, queso Philadelphia, yemas, etc.

Y una segunda parte que es la que le va a dar la consistencia esponjosa, las claras montadas.

Una vez estén las dos partes hechas por separado, después las vamos a juntar.

Vamos a empezar con la primera parte, que se hace con estos ingredientes de aquí.

De momento no vamos a hacer nada con las claras, las vamos a dejar en la nevera para que se mantengan en frío.

En una olla vamos a calentar una buena cantidad de agua.

Cuando rompa a hervir vamos a bajar un poco el fuego a fuego medio, ponemos un bol encima y vamos a poner los ingredientes.

Quesito crema, leche, mantequilla y 20 gramos de azúcar.

Vamos a ir mezclando esto hasta que la mantequilla se disuelva y que todo esté bien integrado.

Retiramos el bol y vamos a mantener este agua a fuego bajito para que se mantenga caliente.

Después lo vamos a usar.

A la mezcla de antes le vamos a ir añadiendo poco a poco las yemas de huevo.

Ves añadiendolas de una en una.

Cuando hayamos añadido todas las yemas vamos a mezclar todo durante un minuto y después vamos a añadir la harina de repostería.

Antes de añadirla, tamízala y mezcla todo hasta que no queden grumos.

La harina de repostería es una harina que tiene menos proteínas, lo que generará menos gluten y todo esto nos interesa para que la textura de la tarta sea más suave.

Esta primera parte ya estaría lista y antes de ponernos con las claras vamos a precalentar el horno a 150ºC calor arriba y abajo.

Aprovecharemos este rato también para dejar el molde preparado.

Para las cantidades de esta receta voy a usar un molde de 18 cm de diámetro.

Te recomiendo que uses un tamaño parecido, ni mucho más grande ni mucho más pequeño porque si no el tiempo de horneado podría variar bastante.

Unta bien el molde con mantequilla y pon una capa de papel de horno.

Este molde es de estos que se pueden abrir y desmontar y como después vamos a hacer el cheesecake al baño María, hay peligro que pueda entrar agua por aquí abajo.

Para evitar eso le voy a hacer como una capita de protección con papel de aluminio.

Que quede bien cerrado.

Ahora nos vamos a poner con las claras.

Le vamos a poner un poco de vinagre blanco y las vamos a batir.

Esta batidora tiene 5 potencias.

Voy a empezar con la número 4 y después voy a usar la 3.

Al principio voy a poner la potencia más alta porque me interesa que las claras se monten rápidamente.

Al poquito rato las claras ya tendrán bastantes burbujas y tendrán un color más blanquecino.

A partir de este punto voy a usar la potencia 3 y voy a ir añadiendo poco a poco el azúcar.

Lo voy a hacer en 3 tandas.

Esta es la parte más importante y la más crítica de esta receta, el punto de las claras.

Yo te recomiendo que vayas batiendo y que de vez en cuando vayas chequeando la consistencia de las claras.

Al principio verás que al levantar el batidor no se forma ningún pico.

Eso quiere decir que aún no están listas.

Si seguimos batiendo verás que poco a poco irá pasando por diferentes fases.

Una primera fase con un pico suave, este de aquí.

Después veríamos un pico más firme y si seguimos batiendo tendríamos un pico rígido.

Para esta receta nos interesa que las claras tengan un pico firme.

La punta del pico debe caer ligeramente.

Este es el punto que buscamos.

Tenemos las dos partes por separado listas, ahora toca juntarlas.

Añadimos un tercio de las claras y vamos a ir mezclándolo muy lentamente.

Movimientos muy suaves porque queremos mantener las burbujitas.

Cuando todo esté bien mezclado, añadimos otro tercio de claras, mezclamos y repetimos el proceso hasta incorporar todas las claras.

A mí me gusta empezar esta parte con unas varillas porque noto que facilita mucho la faena y para acabar de mezclarlo todo muy muy bien, le paso la lengua de silicona por las paredes y el fondo del bol.

La parte difícil de esta receta ya está cubierta, ahora lo que nos tocan ya son cositas más sencillas.

Ponemos la mezcla lentamente en el molde y le vamos a dar unos cuantos golpes para eliminar las posibles burbujas grandes.

El molde lo ponemos dentro de una bandeja y ¿te acuerdas del agua caliente de antes?

Lo vamos a usar ahora.

Vamos a poner dos dedos de agua caliente y metemos todo al horno.

Lo vamos a dejar 40 minutos a 150 grados.

Pasaron los 40 minutos, vamos a abrir el horno y lo vamos a dejar abierto durante 10 segundos.

Lo estamos haciendo para eliminar un poco del vapor que hay en el horno.

Después vamos a bajar el fuego a 110 grados y lo vamos a dejar 45 minutos extras.

Lo último que nos falta de la cocción sería poner unos minutos de grill.

Para que la capa de arriba quede bien doradita.

Antes de sacar el cheesecake del horno, vamos a dejar la puerta abierta y lo vamos a dejar reposando 5 minutos.

Si te saltas este paso, existe la posibilidad de que el cheesecake se deshinche por el cambio brusco de temperatura que hay entre el horno y fuera.

Una vez fuera, lo vamos a dejar enfriar un poco.

Unos 15 minutos y ya lo podemos desmoldar.

Un poquito de miel para que la capa de arriba quede más brillante y un pelín más dulce.

Para darle la vuelta le voy a poner un plato encima.

Y con cuidado le voy a quitar el papel de horno.

Ponga un bocado.

Orador 1

Ya te lo he dicho antes, ¿eh?

Pero te ha quedado genial.

Te ha quedado súper mono.

Orador 1

¿Te doy?

Orador 1

Mm-hmm.

Orador 1

Chin chin.

Orador 2

Chin chin.

Desaparece.

Te lo metes en la boca y se deshace.

Orador 1

Es como tomar una tarta de queso súper ligera.

Como si fuese espuma.

Sí.

¿A qué sí?

Ah, pero me gusta, ¿eh?

¿Te gusta?

No pensé que estaría... Pensé que sabría nada bizcocho, como un bizcocho.

Pero sabe como a tartita de queso súper suave y de textura mola mucho.

Orador 2

Sabe muy poco a queso.

Orador 1

Bueno, a Philadelphia.

Como muy suavecito.

Orador 2

Voy a dejar la tarta en la nevera un par de horas porque la consistencia cambiará y luego lo volvemos a probar.

Este trozo lo he dejado unas cuantas horas en la nevera para ver qué diferencia hay.

Al estar en frío la mantequilla y el queso crema habrán solidificado un poco y esto hará que el cheesecake sea un poquito más firme.

Tiene un poquito más de consistencia, un poquito más de mordida, pero aún así se siente como súper ligerita.

No sé cuál me gusta más, si el de temperatura ambiente o este que ha estado en la nevera.

Me gustan las dos.

Ambas están muy ricas la verdad.

Es peligroso porque te puedes comer bastantes trozos de esto.