Cinnamon Rolls Caseros (Rollitos de Canela Súper Esponjosos) 😋 | Cocina con Coqui

Cinnamon Rolls Caseros (Rollitos de Canela Súper Esponjosos) 😋 | Cocina con Coqui06:24

Información de descarga y detalles del video Cinnamon Rolls Caseros (Rollitos de Canela Súper Esponjosos) 😋 | Cocina con Coqui

Autor:

Cocina con Coqui

Publicado el:

13/7/2022

Vistas:

1.2M

Transcripción del video

He aprendido a hacer estos rollitos de canela.

Te voy a decir cómo lo he hecho paso a paso porque creo que sería de alguien muy egoísta guardarse la receta de este bollito súper esponjoso con una capita brillante de frosting que está para chuparse los dedos.

Vamos a empezar con la masa.

Para ello vamos a necesitar 150 gramos de leche templada y un sobre de levadura de panadería.

Rompe el sobre con cuidado para que no te pase lo que me ha pasado a mí.

También le vamos a añadir 50 gramos de azúcar.

No te preocupes te voy a dejar todos los ingredientes como siempre en la descripción.

Lo mezclamos y lo vamos a dejar 5 minutitos para que la levadura se active.

Durante este rato yo te recomiendo que peses 120 gramos de mantequilla y que lo dejes a temperatura ambiente.

Esta mantequilla no es para la masa pero nos interesa que se vaya ablandando.

De esos 5 minutitos aún nos sobra un poco de tiempo así que podemos aprovechar para poner en un bol harina, mantequilla derretida, un huevo y una pizquita de sal.

Entre una cosa y otra más o menos ya han pasado los 5 minutos así que ya podemos añadir la mezcla.

Vamos a empezar mezclando en el bol.

Lo que nos interesa ahora mismo es que todos los ingredientes se integren bien.

Más o menos cuando veas una cosa así, vamos a coger la masa, la vamos a poner en la mesa o en la encimera y vamos a empezar a amasarla.

Yo estuve más o menos unos 7 minutos amasando y poco a poco verás que la masa se volverá más y más lisa.

El resultado final debe ser una cosa así.

Una vez la masa esté lista la vamos a dejar reposando durante una hora más o menos.

A mí me gusta ponerle papel film y un trapo encima.

Pero no me hagas mucho caso, con una de las dos cosas ya es más que suficiente.

Mientras la masa reposa vamos a aprovechar para preparar el relleno.

Necesitamos azúcar moreno, la mitad de la mantequilla que teníamos a temperatura ambiente, es decir 60 gramos, y 3 cucharadas pequeñas de canela en polvo.

Mezclamos el azúcar y la canela y el relleno ya estaría listo.

Una horita después, como puedes ver, la masa ha duplicado su tamaño.

Parece una masa con mucho aire en su interior.

Ahora vamos a estirar la masa, pero antes voy a hacer algo que siempre he querido hacer.

Como te podrás imaginar este paso de aplastar la masa no es imprescindible.

Pero es que no me he podido resistir.

Lo que sí que es necesario es estirar la masa.

Yo te recomiendo que lo hagas con un rodillo y que le des una forma rectangular.

Una vez la masa esté estirada tenemos todo lo complicado ya hecho.

Tampoco ha sido complicado pero amasar la masa es un poco tostón.

Vamos a extender una capa muy fina de mantequilla.

Por eso la hemos puesto a temperatura ambiente porque nos interesa que esté blandita.

Debe tener una consistencia untable, no debe ser ni líquida ni dura de la nevera.

Después vamos a poner la mezcla del azúcar y la canela y nos tenemos que asegurar de que quede bien repartida.

El truco está en hacerlo poco a poco y no apretar demasiado.

Una vez el relleno esté bien repartido vamos a enrollar la masa del cinnamon roll sobre sí misma.

Al igual que antes, hazlo poco a poco sin apretar mucho y tendrás algo así.

Necesitamos dividir este rollo en trozos más pequeños.

Lo puedes hacer perfectamente a ojo pero yo no me quise arriesgar.

Puse un metro, hice mis cálculos y según ellos podía tener 9 trozos de 4 cm de grosor cada uno.

Antes de hacer los cortes sacrifiqué las dos puntas porque como te he dicho yo quiero todos los trozos idénticos.

Estoy dispuesta a sacrificar así que puntas fuera.

Para cortar los trozos lo probé de dos formas distintas.

La primera es con hilo dental.

No sé si lo hice bien o no pero tengo que confesar que no me gustó mucho.

El hilo se me resbalaba mucho de las manos y me pareció bastante tedioso.

La segunda forma que probé fue con un cuchillo de sierra, el típico cuchillo de pan y la verdad es que me gustó mucho más.

Más fácil, más rápido y mucho más cómodo.

Una vez tengamos todos los trozos ya cortados los vamos a poner en una bandeja y de nuevo vamos a volverle a poner un trapo por encima para que reposen.

Esta vez no hará falta una hora sino que lo vamos a dejar media hora más o menos.

Durante el reposo te recomiendo que precalentes el horno a 180 grados calor arriba y abajo.

Con este segundo reposo verás que los rollitos crecerán un poco y gracias a él van a quedar muy esponjosos.

Ya están listos para ser horneados pero antes les vamos a poner un poco de nata.

Yo usé nata para montar y es muy importante que esta nata esté caliente.

La puedes calentar en el microondas o en una olla, como tú quieras.

Una vez esté puesta vamos a poner los rollitos al horno unos 30 minutos.

Mientras tanto vamos a preparar algo cremoso, algo que aporte un punto más de dulzor a los cinnamon rolls y ese algo va a ser el frosting.

Necesitamos mantequilla temperada, queso crema y azúcar glass.

Lo único que tenemos que hacer es mezclarlo muy bien.

Yo te recomiendo que uses un bol un poco más grande para que te sea más fácil y el resultado final debe ser algo así.

Si te queda muy sólido puedes corregir con un poco de nata y si te queda muy líquido puedes añadir un poco más de azúcar glass.

La sesión del horno ya se ha acabado, los rollitos ya están bien bronceados y aprovechando que están calientes vamos a ponerle el frosting.

Yo puse toda la cantidad de frosting que hemos preparado y antes de probarlo lo dejé unos 30 minutos para que reposara un poquito.

Antes de hacer la cata te quería comentar que los rollitos de canela son igual que el pan.

El primer día, recién hechos, están espectaculares.

Pero luego pierden un poquito.

Así que si los haces ten eso en cuenta.

¡Ale!

Todo está dicho, ahora sí que sí, vamos a probarlo a ver qué tal.

La masa está súper súper súper esponjosita y en cuanto al frosting parecía que había demasiada cantidad, pero no, no está demasiado dulce, está perfecto.